De maletas y baules

MANUEL CABALLERO // DE LA CARTERITA ARGENTINA AL BAÚL CARAQUEÑO
Aquí hay dos maletines: el de Antonini y el de Chávez
Tienen razón quienes pretenden que la urgencia de Chávez en hacer aprobar su paquete de sedicentes "reformas" tiene una relación directa e inmediata con el maletín de Antonini. Pero se equivocan al referirse al número de esas reformas, al considerarlos una cortina de humo para desviar la atención de aquella enormidad y al pretender que ellas sean inconstitucionales.
Para comenzar por el principio, es falso que las reformas sean en número de 33. Esa sí es la verdadera cortina de humo, porque las reformas que propone no son treintitrés, sino una sola ; la que aprobaría la presidencia vitalicia (por supuesto para una sola y única persona, pues de otra manera estimularía la aparición de caudillitos). No, pueblo soberano: esa modalidad es sólo para el teniente coronel Hugo Chávez Frías cuyo nombre, además, llevaría en adelante el Museo Militar.
El Narciso-leninismo
En segundo lugar viene lo que se puede considerar fruto del escaso conocimiento de la personalidad del Narciso leninista, para llamarlo como lo hizo el periodista Andrés Oppenheimer. Es cierto que fue el escándalo del dólargate lo que obligó a Chávez a ordenar que su serrallo de la AN votara a marchas forzadas su proposición (trabajando si posible horas extras acaso para compensar las horas extras de vagancia que pueden exhibir hasta ahora como único currículo), pero es falso que se trate de una cortina de humo para cubrir una enormidad con otra. A Chávez le importan un pito las críticas de que sea objeto allá afuera como aquí dentro; porque como es bien sabido por esas mentes tan preclaras como las del matrimonio Maduro-Flores y de Jorgito Rodríguez, ellas son producto de una conspiración universal contra el heroico teniente-coronel, conspiración planeada en una reunión a la cual asistieron en el cementerio de Praga el presidente Bush, el director del New York Times, un Cardenal venezolano y Shimon Peres en su calidad de presidente del Estado de Israel.
Los Protocolos de Eva
Conjura que será desnudada por -y como- Eva (Gollinger), en su libro de próxima aparición y millonario tiraje titulado Los Protocolos de los Sabios de la CIA.
Pero no nos desviemos de lo que prometimos demostrar. Apenas se enteró de que un gordo al parecer tan buen diente como él mismo se había dejado atrapar con un maletín eventrándose con el peso de unos dólares imperialistas, el teniente-coronel montó en cólera. Pero no por lo que cree la oposición, por haberse dejado capturar, ni por haber descubierto al propio Chávez, sino por todo lo contrario: por no haberlo descubierto.
Porque sucedió al revés de como se podía esperar, y que el muchacho de Sabaneta esperaba: en lugar de poner en evidencia a Chávez, lo que hizo fue opacarlo. Ya nadie se ocupó de él, y hasta el mismo Kirchner desvió la mirada (sin mucho esfuerzo, seamos claros) para enfocarla (mirando esta vez a Cristina Kirchner) sobre el ventripotente Antonini. El resultado fue una rabieta de la cual por desgracia no pudo ser testigo el pueblo venezolano porque esa semana no hubo "¡Aló, Presidente!"
La maleta presidencial
Pero eso no se podía quedar así: ¿gastar todo ese realero en regalos para que nadie saliera siquiera a gritar "¡Aquí es!"? ¡Ahora es que van a saber quiénes son los Chávez Frías! Y uniendo la acción a la palabra (como solían decir aquellos folletones que leían nuestras abuelas) el hombre se puso a hacer su propia maleta trabajando a marchas forzadas para meter treinta y tres artículos donde sólo había espacio para uno; confiando en que la aduana venezolana no revisa las maletas de los "boligarcas". El dueño de esta otra maleta confía en que su peso y su volumen dejarán la de Antonini reducida en la percepción pública, a las dimensiones de un neceser de mano. Así se volverá a hablar de él y sólo de él, en lugar de estarse ocupando de un pobre testaferro "maleteado". Así podrá repetir aquella frase que Oscar Wilde gustaba tanto repetir : "Con tal que hablen de uno, así sea bien"¿
Los venezolanos no podemos dejarnos engatusar por la importancia de esa maleta ni mucho menos dejarnos sobornar por su cargador. Hay aquí una cuestión del más elemental orgullo nacional.
Hasta los aduaneros argentinos
Porque si hasta los burócratas argentinos detuvieron a un contrabandista capaz de ofrecerles una gruesa mordida (¡y en dólares!) ¿vamos los venezolanos a ser los de menos? La respuesta, de parte de cualquier pueblo que tenga el más mínimo sentido de la dignidad, sólo puede ser una : ¡No al maletinazo de Chávez!
Pero, ¡por Dios!, que no venga un constitucionalista a decirnos que la propuesta de Chávez sea inconstitucional. En absoluto: lo que quiere imponer Chávez no es inconstitucional como sería por ejemplo la condena de un reo a cadena perpetua. No: decir que todo eso sea inconstitucional, sería reducirlo al tamaño de un detalle corregible por él mismo en consulta con una almohada que, cubriendo sus orejas, le impida escuchar los ladridos adulatorios de un José Vicente Rangel que, no por haber recibido su patada allí donde la espalda cambia de nombre, ha abandonado sus modos de perrito faldero. No: lo que propone Chávez no es inconstitucional anti-constitucional.
Dicho en otros términos, que no tiene la intención de violar esta o aquella constitución, sino mandarlas todas al Museo Militar en previsión de una nueva batalla como aquella que el 4 de febrero lo cubrió de una pestilente gloria.
hemeze@cantv.net











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